Informe de observación del 6 de febrero de 2010

Las últimas lluvias habían dejado el carril aún más pedregoso. Los surcos que el agua, en su discurrir pendiente abajo, había trazado en la albariza, hacían traquetear mi coche en su  ascenso hasta la viña: cantos y guijarros durante cuatrocientos metros hacia adelante y veinticinco de desnivel. Cuando los faros iluminaron los árboles que ocultaban… Seguir leyendo Informe de observación del 6 de febrero de 2010